Por la señal de la Santa Cruz,
de nuestros enemigos,
líbranos Señor Dios Nuestro,
en el nombre del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo.
¡OH Dios misericordioso y bueno,
que nos disteis en el Bienaventurado
Mártir San Martin de Porres,
un modelo perfecto de humildad,
ejemplo de mortificación y de caridad;
hasta glorificarlo en vuestro Reino,
entre los coros de los Ángeles!
Miradnos compasivo
y hacednos sentir su intercesión poderosa.
